El centro de Florida recibe su cuota de tormentas y viento fuerte, y eso pasa factura. Después de un clima así, la mayoría mira las ramas en el césped. Mire hacia arriba: el viento puede levantar las tejas o arrancarlas por completo, y si se deja así se convierte en una gotera.
Paso uno: evalúe el daño
Desde el suelo, si es posible, busque tejas levantadas, enrolladas, agrietadas o que falten por completo. Revise el suelo y las canaletas en busca de gránulos y fragmentos de teja, que indican desgaste incluso cuando el techo se ve intacto desde abajo. Anote todo lo que esté cerca de penetraciones, valles y bordes: ahí el daño importa más.
Paso dos: reúna los materiales
Tejas de reemplazo que combinen con el techo existente, clavos para techo, cemento asfáltico, una palanca plana y una navaja. Que combinen importa más de lo que se cree: el color de las tejas cambia con la edad y un paquete nuevo rara vez coincide con un techo de diez años.
Paso tres: retire y reemplace
Trabaje con cuidado, con clima templado y sobre un techo seco. Afloje la teja dañada y la tira de sellador, retire los clavos que la sujetan y los de la hilera de arriba, deslice la de reemplazo, clávela en la posición correcta y séllela. Trabaje cuando el techo esté fresco: las tejas se dañan fácilmente al pisarlas con el calor de Florida.
Cuándo llamar mejor a un profesional
Pendiente pronunciada, altura, daño repartido en varias zonas, cualquier cosa cerca de un tapajuntas o un valle, o cualquier señal de que ya entró agua. Trabajar en un techo es realmente peligroso y una reparación que no sella bien lo deja peor que antes.


